martes, 21 de junio de 2011
Aburrimiento
Parece ser que me aburro. Aburre creer que vuelas cuando aún no has despegado, aburren las repeticiones, las preguntas sin respuestas, aburre tanto tráfico, tanto sinsentido. Me aburre creer sin ver, oír sin escuchar, me aburre esperar cuando no sé qué espero. Aburren tantas páginas que hablan de lo mismo, aburren los telediarios que muestran pero no explican. Todos nos aburrimos de fingir que entendemos, fingir que no nos aburrimos. Pero lo que más me aburre es leer sobre aburridos que se aburren.
domingo, 19 de junio de 2011
Perdidos
A veces leo mis propias palabras y las siento ajenas. Palabras que relataban circunstancias, describían recuerdos. Quizás es que ya no recuerdo esos recuerdos, que nunca podré volver a vivir cada segundo. Pero sigo desmantelando sueños, desmoronando ilusiones, derribando personas que antes me hacían sonreír. Quizás lo haga por miedo, quizás por la adrenalina, pero nunca me faltarán las ganas de volar. Que hasta que no lo intentes, hasta que no intentes vivir, olvidar, sonreír. Hasta que no lo intentes no puedes fracasar.
lunes, 2 de mayo de 2011
Películas
Cuando las horas se convierten en minutos y los minutos en segundos me pregunto si ya no me quedan sueños que vivir, ni vida que soñar. Se acaban las primeras veces junto a la inocencia, el tiempo va a contrarreloj y ya no hay tiempo para jugar. Hay que meter las responsabilidades y las decisiones en un maletín, unirse a la multitud. Andar rápido y sin tropezar, no te distraigas; todo esto va a acabar antes de que sepas que ha comenzado. Otro instante, otro recuerdo, no hay tiempo para nostalgia, no hay nostalgia con este tiempo.
lunes, 25 de abril de 2011
Paraguas
Y aquí estamos de nuevo, banda sonora, sonrisa, cielo azul. Otra lucha contra el mundo, otra risa, otra historia. No tengo ganas de un nuevo drama, me aburren los finales felices. Se me acabó el papel, las ganas de plasmarte en palabras. Sólo me quedan unos cuantos respiros, y mis ganas de besarte. Pero te esperaré bajo mi ventana, olerá a café por las mañanas. A pesar de que llueva, no apagaré el cigarro, no soltaré el libro aunque se moje. Si algo aprendí de la lluvia, fue a construir los mejores paraguas.
viernes, 15 de abril de 2011
Soñar no es de cobardes
Una sonrisa en la cara, una mochila llena de ilusiones, su camiseta preferida y una chaqueta para abrigarse de la soledad. Embarca con su cámara colgando del cuello hacia una nueva aventura, no sabe donde va ni le importa, escapa, como siempre. Es cobarde aunque le gusta pensar que es valiente contra el mundo, soñar no es de cobardes.
domingo, 10 de abril de 2011
Maniáticos mundiales.
Esto es una recopilación de todas las manías que la gente me ha comentado en una actualización que hice, y algunas mías. ¡Comentad más si tenéis alguna que no esté aquí!
Me gusta saber las manías de los demás. Odio tener arena entre los dedos de los pies. Me molesta el roce de metal con metal. Por muy larga que sea la cama tengo que tener los pies colgando. Cuando ordeno mi cuarto, siempre dejo algo fuera de lugar, porque sino no me encuentro a gusto. Soy una obsesiva compulsiva de los olores.
Tengo que dormir con dos almohadas, la segunda no la toco, la dejo al filo de la cama, pero tengo que saber que esta ahí. Escribo a lápiz en los libros que leo, frases diversas. Miro demasiadas fotos antiguas, echo mucho de menos muchas situaciones, pero a ninguna persona. Ando por el borde de las aceras. Siempre doblo las páginas de los libros para marcar la página.
Soy diestra pero me ato los cordones y utilizo cubiertos y tijeras como los zurdos. Siempre me cuestiono el por qué de las cosas. No puedo salir de casa sin ducharme. Nunca tiro las cosas. Soy desordenado menos con los libros y los dvds que tienen que estar perfectamente colocados. No puedo dormir con las sabanas y las mantas remetidas a la altura de los pies.
Tengo la necesidad de remover los yogures antes de comérmelos. Si tengo calcetines puestos, no puedo dormir. No puedo evitar romper los filos de los manteles de papel de los restaurantes. Tengo mania de ser demasiado cortado a la hora de hablar. No suelo dejar comentarios en fotoló aunque lea las actualizaciones. Siempre estoy cantando alguna canción. No puedo tocar papel después de haberme mojado las manos. Me fijo en detalles poco importantes. Me muerdo las uñas cuando estoy pasándolo mal. Me gusta mirar la letra de la gente. Me gustan los tests y contestar preguntas. Me muerdo los labios. Cuando tiendo la ropa cada prenda tiene que tener los palillos del mismo color. Relaciono la gente nueva que conozco con otros ya conocidos. Guardo trocitos de recuerdos en una caja de zapatos.
Al comer, si en el plato hay dos o más comidas distintas (patatas fritas, huevo y verduras) no puedo comerme una sola cosa del tirón y dejar las otras, tengo que comermelo todo a la vez, de forma que siempre quede la misma cantidad de todo. No puedo evitar, cuando duermo con alguien poner mis piernas por encima de las piernas de la otra persona. Me lamo los labios cuando se secan o cuando no se secan. No me gustan los yogures de fresas blancos, tienen que ser rosa. Siempre que pierdo un autobús pienso las cosas que sino hubiese hecho lo podría haber cogido. Soy muy celosa pero no se admitírmelo.
Odio llevar cosas en los bolsillos pero más odio llevar bolso. A menudo rechazo las cosas que se me dan mal. Cada vez que empiezo un libro, huelo sus páginas, y cuando vuelvo a leerlo, vuelvo a olerlas, lo que me recuerda a la primera vez que lo leí. Odio que me limpien los discos, o que alguien me toque el libreto del mismo. No aguanto que al pedir disculpas, no te sonrían. Tengo que dormir con dos almohadas. Siempre espero a que el semáforo se ponga en verde. No piso las líneas de las baldosas cuando ando por la calle. Formo frases con las matrículas de los coches. No me gusta aceptar regalos, me siento incomodísima. No puedo llevar monedas sueltas en el mismo bolsillo que mi ipod. Me gusta mucho llevar cosas (pulseras, collares.. blablabla) de gente que me importa.
Me gusta saber las manías de los demás. Odio tener arena entre los dedos de los pies. Me molesta el roce de metal con metal. Por muy larga que sea la cama tengo que tener los pies colgando. Cuando ordeno mi cuarto, siempre dejo algo fuera de lugar, porque sino no me encuentro a gusto. Soy una obsesiva compulsiva de los olores.
Tengo que dormir con dos almohadas, la segunda no la toco, la dejo al filo de la cama, pero tengo que saber que esta ahí. Escribo a lápiz en los libros que leo, frases diversas. Miro demasiadas fotos antiguas, echo mucho de menos muchas situaciones, pero a ninguna persona. Ando por el borde de las aceras. Siempre doblo las páginas de los libros para marcar la página.
Soy diestra pero me ato los cordones y utilizo cubiertos y tijeras como los zurdos. Siempre me cuestiono el por qué de las cosas. No puedo salir de casa sin ducharme. Nunca tiro las cosas. Soy desordenado menos con los libros y los dvds que tienen que estar perfectamente colocados. No puedo dormir con las sabanas y las mantas remetidas a la altura de los pies.
Tengo la necesidad de remover los yogures antes de comérmelos. Si tengo calcetines puestos, no puedo dormir. No puedo evitar romper los filos de los manteles de papel de los restaurantes. Tengo mania de ser demasiado cortado a la hora de hablar. No suelo dejar comentarios en fotoló aunque lea las actualizaciones. Siempre estoy cantando alguna canción. No puedo tocar papel después de haberme mojado las manos. Me fijo en detalles poco importantes. Me muerdo las uñas cuando estoy pasándolo mal. Me gusta mirar la letra de la gente. Me gustan los tests y contestar preguntas. Me muerdo los labios. Cuando tiendo la ropa cada prenda tiene que tener los palillos del mismo color. Relaciono la gente nueva que conozco con otros ya conocidos. Guardo trocitos de recuerdos en una caja de zapatos.
Al comer, si en el plato hay dos o más comidas distintas (patatas fritas, huevo y verduras) no puedo comerme una sola cosa del tirón y dejar las otras, tengo que comermelo todo a la vez, de forma que siempre quede la misma cantidad de todo. No puedo evitar, cuando duermo con alguien poner mis piernas por encima de las piernas de la otra persona. Me lamo los labios cuando se secan o cuando no se secan. No me gustan los yogures de fresas blancos, tienen que ser rosa. Siempre que pierdo un autobús pienso las cosas que sino hubiese hecho lo podría haber cogido. Soy muy celosa pero no se admitírmelo.
Odio llevar cosas en los bolsillos pero más odio llevar bolso. A menudo rechazo las cosas que se me dan mal. Cada vez que empiezo un libro, huelo sus páginas, y cuando vuelvo a leerlo, vuelvo a olerlas, lo que me recuerda a la primera vez que lo leí. Odio que me limpien los discos, o que alguien me toque el libreto del mismo. No aguanto que al pedir disculpas, no te sonrían. Tengo que dormir con dos almohadas. Siempre espero a que el semáforo se ponga en verde. No piso las líneas de las baldosas cuando ando por la calle. Formo frases con las matrículas de los coches. No me gusta aceptar regalos, me siento incomodísima. No puedo llevar monedas sueltas en el mismo bolsillo que mi ipod. Me gusta mucho llevar cosas (pulseras, collares.. blablabla) de gente que me importa.
viernes, 8 de abril de 2011
Sin título
Sigo tus pasos, tropiezo, caigo. Ando en tus huellas, corro, huyo. Cada huella que piso es más grande o yo más pequeña. Estoy avanzando hacia atrás. No me lleves a sitio desconocido, no estoy preparada para algo nuevo. Demasiados cambios. No quiero echar de menos, echar en falta, echar a perder. Pierden sentido los te quiero, te odio, te necesito. Cada segundo que vivo ya no existe.
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